
El Bernabéu vio como los suyos empezaron el partido con muchas fuerzas, y es que después de la exhibición sin goles del Camp Nou, la afición pedía mantener la intensidad del juego y la goleada sobre los hombres de Hugo Sánchez. Muchas fueron las ocasiones de las que dispuso el Madrid en los primeros minutos, pero siempre se encontraba con el portero Diego Alves, quien demostró una vez más que bajo palos es un seguro de vida. Hubo que esperar hasta la media hora de partido para romper la meta del Almería. Un buen centro de Ronaldo encontró la cabeza de Sergio Ramos, marcando este el primero del partido.
Tras el descanso fue el Almería el que salió enchufado y Uche avisó a casillas con un disparo raso que consiguió sacar el internacional español. La que no consiguió salvar fue la de Soriano, quien tras un rechace el jugador del Almería puso las tablas en el marcador.
Poco tardaron los de Hugo Sánchez en marcar el segundo. Fue a la salida de un córner cuando esta vez Kalu Uche se hizo con el rechace y apuntillo la meta de Casillas. El Almería le había dado la vuelta al marcador y saltaban las alarmas en el Bernabéu. Tuvo que llegar Higuaín para hacer de nuevo de salvador marcando el gol del empate, lo que fue una inyección de moral para un Real Madrid que se volvió a meter en el partido.
La jugada más polémica llegó cuando Benzema fue derribado dentro del área por Diego Alves y Estrada Fernández pito el penalti inexistente, ya que el meta brasileño había tocado balón. Cristiano Ronaldo se encontró una vez más con Diego Alves pero el rechace lo recogió Benzema para dar la victoria de nuevo al Madrid.
Cristiano Ronaldo marcó el cuarto gol, el cual necesitaba para quitarse la presión acumulada, aunque después fue expulsado por dar una patada sin balón a Juanma Ortiz. Ya tenía amarilla por quitarse la camiseta durante la celebración de su gol.
El Madrid visita Marsella para cerrar su pase a los octavos de final de la Champions y el fin de semana que viene se enfrenta al Valencia sin Cristiano.

